¿Se puede hacer ejercicio en un embarazo gemelar? Recomendaciones basadas en evidencia
Actualmente no existen directrices claras sobre el ejercicio físico en embarazo gemelar, y en muchos casos existe una presión social —e incluso desde algunos entornos sanitarios— que tiende a desaconsejar cualquier tipo de actividad física sin una razón médica concreta.
Sin embargo, sabemos que el ejercicio durante el embarazo tiene múltiples beneficios en embarazos de un solo bebé, y cada vez hay más interés en entender si estas recomendaciones también pueden aplicarse al embarazo gemelar.
Cuando la evidencia científica es limitada, es habitual adoptar una postura conservadora. Pero si una mujer con embarazo gemelar se encuentra bien, con revisiones ginecológicas normales y sin complicaciones, ¿tiene sentido recomendar reposo o una “vida tranquila” por defecto?
Adaptar el ejercicio en embarazo gemelar
En muchos casos, la clave está en adaptar el entrenamiento a las sensaciones y a la evolución del embarazo.
Si la mujer era previamente activa, se encuentra bien y siente que necesita moverse para su salud y la de sus bebés, mantener cierto nivel de actividad física puede ser beneficioso.
Eso sí, es probable que:
-
la intensidad del ejercicio sea menor que en otros embarazos
-
el entrenamiento deba adaptarse más a las sensaciones del día a día
-
el ritmo tenga que reducirse antes que en un embarazo de un solo bebé
En estos casos puede ser útil priorizar:
-
ejercicios de movilidad
-
trabajo que permita dar espacio al abdomen
-
mantener un mínimo estímulo de fuerza muscular para llegar al parto en mejores condiciones
Aprovechar los primeros trimestres
El primer y segundo trimestre del embarazo suelen ser momentos más adecuados para trabajar determinados ejercicios.
A medida que aumenta el volumen abdominal y cambian los niveles de energía, es posible que algunos movimientos ya no resulten cómodos en el tercer trimestre, por lo que conviene anticiparse y adaptar el entrenamiento progresivamente.
Riesgos y seguridad
Es cierto que el embarazo gemelar presenta de forma natural un mayor riesgo para la madre y los bebés en comparación con un embarazo único.
Sin embargo, cuando la madre se encuentra bien, tiene energía y los controles ginecológicos son normales, no existe necesariamente una contraindicación general para realizar ejercicio físico.
En estos casos, escuchar a la mujer y adaptar la actividad física a su situación individual suele ser la mejor estrategia.
Referencia científica
Kwiatkowska, E., et al. (2021).
Physical Activity Patterns of Women with a Twin Pregnancy: A Cross-Sectional Study.
International Journal of Environmental Research and Public Health, 18(15), 7724.
