Durante la menopausia, la disminución de estrógenos provoca cambios físicos y hormonales que afectan la salud general, la energía y la calidad de vida. Los síntomas más comunes incluyen sofocos, insomnio, pérdida de masa ósea, aumento de peso y problemas de suelo pélvico.
El entrenamiento físico adaptado a la menopausia es fundamental para regular hormonas, mejorar la condición física y prevenir los efectos negativos de esta etapa.
Nuestro programa de entrenamiento en Girona está diseñado para mujeres que quieren mantenerse activas y saludables durante la menopausia. Entre los beneficios más importantes destacan:
Todos nuestros programas están basados en evidencia científica y recomendaciones de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM) y especialistas en salud femenina.
En nuestras clases en Girona combinamos:
Cada sesión se adapta a tus necesidades y objetivos, asegurando una progresión segura y efectiva.
Nuestro programa está diseñado para mujeres en menopausia que:
Para conocer más sobre cómo el ejercicio puede ayudarte durante la menopausia, visita nuestros artículos en el blog sobre menopausia.
Mi equipo y yo trabajamos con grupos reducidos (máximo 6 personas) para ofrecer una atención cercana, personalizada y segura. Cada mujer es diferente, y entrenar en un grupo pequeño nos permite adaptar los ejercicios a cada necesidad, etapa y nivel.
Ofrecemos grupos específicos según etapa vital:
También hay grupos de entrenamiento funcional general, pensados para mujeres de todas las edades que quieran estar fuertes, activas y sentirse bien en su cuerpo. Trabajamos fuerza, resistencia, movilidad y conciencia corporal, siempre respetando la salud femenina.
Aquí no se trata de hacer por hacer, sino de entrenar con sentido, para cuidarte, sostenerte y sentirte cada vez más fuerte desde dentro
Si necesitas una atención totalmente personalizada, ofercemos sesiones individuales presenciales. El enfoque y la duración se adaptan a ti, a tu etapa y a tu disponibilidad.
En momentos como el postparto, muchas veces 30 minutos son suficientes: el cuerpo aún se está adaptando, el repertorio es más concreto y este formato encaja mejor con el ritmo de la maternidad.
En otras etapas, o si necesitas trabajar con más profundidad, las sesiones de 60 minutos permiten más tiempo para progresar técnicamente o abordar varios aspectos.
Entre sesiones, te acompaño con deberes personalizados que se ajustan al tiempo real que tienes disponible, para que el entrenamiento tenga continuidad, sentido y se adapte a tu vida, no al revés.