El entrenamiento durante el embarazo está ampliamente recomendado en el ámbito científico por los múltiples beneficios que aporta tanto a la madre como al bebé.
En las sesiones, nos centramos principalmente en el entrenamiento de fuerza, ya que es el más técnico, el que requiere mayor supervisión y material específico, y donde suelen surgir más dudas.
Aun así, los entrenamientos también incluyen pequeños bloques de trabajo cardiovascular y de movilidad, orientados a mejorar la calidad de vida de la madre durante el embarazo y a prepararla para el parto y el posparto.
Todo el trabajo se realiza siguiendo las recomendaciones actuales en ginecología y obstetricia, garantizando así los beneficios del ejercicio físico tanto para la madre como para el bebé.
Además, recibirás las sesiones a través de una app, con vídeos explicativos, para que puedas repetirlas cómodamente en casa si lo deseas.
El ejercicio físico durante el embarazo aporta múltiples beneficios tanto para la madre como para el bebé, mejorando la salud y el bienestar en todas las etapas de la gestación:
Si quieres profundizar más en este tema, puedes consultar los artículos sobre embarazo en el blog.
El entrenamiento durante el embarazo está dirigido a:
Puedes empezar en cualquier momento del embarazo. Nunca es tarde para comenzar:
Mi equipo y yo trabajamos con grupos reducidos (máximo 6 personas) para ofrecer una atención cercana, personalizada y segura. Cada mujer es diferente, y entrenar en un grupo pequeño nos permite adaptar los ejercicios a cada necesidad, etapa y nivel.
Ofrecemos grupos específicos según etapa vital:
También hay grupos de entrenamiento funcional general, pensados para mujeres de todas las edades que quieran estar fuertes, activas y sentirse bien en su cuerpo. Trabajamos fuerza, resistencia, movilidad y conciencia corporal, siempre respetando la salud femenina.
Aquí no se trata de hacer por hacer, sino de entrenar con sentido, para cuidarte, sostenerte y sentirte cada vez más fuerte desde dentro
Si necesitas una atención totalmente personalizada, ofercemos sesiones individuales presenciales. El enfoque y la duración se adaptan a ti, a tu etapa y a tu disponibilidad.
En momentos como el postparto, muchas veces 30 minutos son suficientes: el cuerpo aún se está adaptando, el repertorio es más concreto y este formato encaja mejor con el ritmo de la maternidad.
En otras etapas, o si necesitas trabajar con más profundidad, las sesiones de 60 minutos permiten más tiempo para progresar técnicamente o abordar varios aspectos.
Entre sesiones, te acompaño con deberes personalizados que se ajustan al tiempo real que tienes disponible, para que el entrenamiento tenga continuidad, sentido y se adapte a tu vida, no al revés.